
Convenios y recomendaciones internacionales exigen la abolición de ciertos tipos de trabajo, como el trabajo infantil y el trabajo forzoso. Esta dimensión comprende aquellas formas de trabajo que vulneran derechos fundamentales y que deben eliminarse de manera definitiva.
De acuerdo con recomendaciones de la Organización Internacional del Trabajo (OIT), la medición del trabajo que debe abolirse es esencial para evaluar su incidencia, distribución y características y, en última instancia, fundamentar las acciones y monitorear el progreso hacia su eliminación.
